Los recolectores de residuos de la capital dejaron de correr junto a los camiones para realizar la recolección. "En ningún lugar del convenio colectivo se dice que el servicio deba hacerse de ese modo. Los compañeros se han cansado y ahora caminan porque la empresa no reconoce el esfuerzo", sostuvo Pedro Mamaní, secretario general del gremio de Camioneros, que aglutina al sector.

La acción, a la que el dirigente no la describe como una medida de fuerza, comprende a los cerca de 500 empleados de la empresa 9 de Julio, la responsable de la recolección de basura en San Miguel de Tucumán. Como la modalidad de trabajo reduce la actividad, cada camión cubre un recorrido menor, por lo que algunos barrios de la periferia se han visto afectados.

"No es nuestra responsabilidad que la recolección no llegue, la firma debería aumentar el número de empleados y de camiones. Trabaja con la misma dotación desde el 2005 y Tucumán sigue creciendo", expresó Mamaní. El dirigente señaló que por estas horas se mantiene el diálogo con la empresa por este y otros temas, en el marco de una conciliación obligatoria que vence el 17 del corriente mes. El próximo encuentro entre las partes se realizará este jueves, a las 9.30, en la sede de la Secretaría de Estado de Trabajo. LA GACETA ©